
Las plantas crasas se encuentran en los climas más inhóspitos de la tierra, como en los desiertos, donde tan solo sobreviven aquellas que son capaces de guardar para mañana las pocas gotas de agua que puedan llegar hoy.
Son muy ahorrativas, y por ello han desarrollado una fisonomía capaz de albergar agua para mucho tiempo (en sus hojas, troncos o vástagos). Crecen en climas donde las estaciones seca y húmeda están muy bien diferenciadas.Estas son
resistentes a plagas.
Las Crasas requieren muchos cuidados en su período de crecimiento: luz, agua y nutrientes, pero debemos saber cuándo es el momento de parar, pues inician su reposo.
Por lo general, son bastante resistentes en lo que a enfermedades se refiere, si bien es cierto que es directamente proporcional a la compañía que tengan.
Si se encuentran agrupadas en distintas especies el riesgo aumenta, también cuando el clima en el que se desarrollan es distinto al de su hábitat natural.
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